lunes, 24 de agosto de 2015

Informe sobre las problemáticas del claustro estudiantil

(La siguiente nota fue publicada en el Boletín informativo que publicó el CEUNGS en junio de 2015)


"Según el índice de nivel socio-económico, la primera peculiaridad observada (en la UNGS) reside en que el 61% de la población estudiantil del CAU posee nivel socio-económico bajo inferior y bajo superior mientras que apenas el 27% estaría representando al sector medio. Del éxito de estos sectores depende la democratización de nivel (educativo) ya que las investigaciones señalan que aunque estudiantes de sectores bajos acceden al  nivel, (la universidad) no puede garantizarse(le) su permanencia (y/o graduación)"; Nora Gluz, Investigadora del Instituto del Desarrollo Humano de la UNGS y del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA en temas de Política Educativa y desigualdad escolar; y Miriam Rosica. (mayúsculas y corchetes del editor); En Admisión a la universidad y selectividad social; Edt. UNGS, 2011.

Según datos oficiales la matricula Universitaria de la UNGS ha crecido en un 61% entre los años 2006 a 2011 (sin discriminar a los estudiantes de los institutos). 
La población anual del CAU en la UNGS promedia los 4200 estudiantes (4278 para 2011/ Inscriptos + matriculados). De estos 4200 estudiantes ingresa a la Carrera cada año (al ex primer ciclo de la carrera o PCU) un 30% (1258 estudiantes). Es decir que un 70% de los inscriptos (3020 estudiantes) deserta o es expulsado del sistema universitario cada año. Por eso decimos PROCESO DE FALSA MASIFICACIÓN en el INGRESO a la Educación Superior. 
Aun y así, para 2011 la población de estudiantes inscritos en las distintas carreras de la UNGS fue de 5221(4312 del Ex PCU + 900 del SCU). Donde, sostenemos, la deserción o expulsión de estudiantes continua.
En promedio entre los años 2003-2011 ingresaron 839 estudiantes al primer tramo de las distintas carreras de la UNGS (creemos que los casi 400 estudiantes de diferencia se debe en gran parte a que no todo estudiante que aprueba el CAU decide ingresar a la carrera el año siguiente). Pero notamos que al segundo tramo de las carreras (ex SEGUNDO CICLO o SCU) sólo llega un 17% o 140 estudiantes cada año en promedio. Es decir que un 83% o 697 estudiantes SE ESTANCA O DESERTA EN LOS PRIMEROS AÑOS DE LA CARRERA. Por eso decimos también FALSA MASIFICACIÓN en LA PERMANENCIA en la UNIVERSIDAD. 

Finalmente, ¿Cuantos estudiantes se reciben en la UNGS Y QUIENES (estudiantes de qué nivel socio económico) NO se reciben?
De estos 140 estudiantes que ingresan al segundo tramo de la carrera sólo finaliza sus estudios en promedio 76 estudiantes cada año. Un 46% de lo estudiantes del ciclo superior SE ESTANCA O DESERTA en el TRAMO FINAL de la carrera. 
PERO, si consideramos que a las Carreras ingresaron entre 2003 y 2011 en promedio cada año 839 estudiantes y egresaron o se recibieron 76 estudiantes también cada año, podemos ver de conjunto cuántos estudiantes que iniciaron sus estudios NO SE RECIBEN en tiempo y forma (con un ritmo de cursada de 7 u 8 materias por año en promedio). Así, LA TASA DE GRADUACIÓN REAL EN LA UNGS es de un 9% (sin contar los estudiantes rezagados que se reciben cada año pero que aumentarían poco considerablemente esta cifra). 
POR LO TANTO, el 91% de los estudiantes de las distintas carreras  (9 de cada 10 estudiantes) SE ESTANCA O DESERTA EN LOS MAS DE 10 AÑOS EN PROMEDIO QUE TARDARA EN TERMINAR SUS ESTUDIOS UNIVERSITARIOS
Asimismo, si consideramos la TASA DE GRADUACIÓN desde el inicio de los estudios superiores ingresando al CAU, veremos que es muchísimo mas baja: SOLO UN 2% de los 4200 estudiantes que INGRESA A LA UNGS SE RECIBE CADA AÑO, es decir que 98 de cada 100 estudiantes SE ESTANCA O DESERTA LUEGO DE ESTANCARSE EN LA UNGS. Por eso, afirmamos que la UNGS el estudiantado se ve afectado por TASAS DE GRADUACIÓN BAJÍSIMAS en el contexto de un PROCESO DE FALSA MASIFICACIÓN de la Educación Superior. 

LOS ESTUDIANTES DE LA UNGS SEGÚN SEXO, PROCEDENCIA, EDAD, OCUPACIÓN Y NIVEL SOCIO-ECONÓMICO. ¿Quién abandona? ¿Quién se estanca? ¿Quién egresa?
La universidad aumenta la cantidad de inscriptos cada año pero no aumenta la cantidad de egresados.

¿Quienes ingresan a la UNGS (y al resto de las universidades del conurbano)?
De los más de 10.000 estudiantes de la UNGS, el 88% son trabajadores e hijos de la clase media baja (N., Gluz y M., Rosica; 2011), es decir de nivel Socio Económico (NSE) bajo y medio inferior. También son los protagonistas de este incremento en la cantidad de inscriptos y matriculados del que habla la declaración (Ver declaración de la CPyD de mayo de 2015). 

Según estadísticas oficiales (SIU GUARANÍ), nuestro Claustro posee la siguiente fisonomía:

Para 2012 la población del Campus universitario estaba compuesta por aproximadamente 10.000 estudiantes. El 49% de los estudiantes son mujeres y el 51% varones. El 71% de su población proviene del ex partido de General Sarmiento (28 de Malvinas Argentinas, otro 28% de San Miguel y un 15% de José C. Paz) y un 29% de partidos aledaños.
El 65% de los estudiantes de la UNGS tiene entre 22 y 34 años, aunque casi la mitad (el 24%) tiene entre 25 y 29 años.

En la UNGS el porcentaje de estudiantes que son trabajadores ocupados y desocupados es de más del 80%. Un 50% trabaja (54% del CAU y 53% en la primera parte de la carrera y 36% en la segunda) mientras que otro 30% esta desocupado mientras busca trabajo. El 52% del estudiantado que trabaja lo hace 7hs por día o más y un restante 20% lo hace 5hs por día. El resto lo hace entre 2 o 3 hs por día.
POR LO TANTO, SOSTENEMOS que el desarrollo de la carrera del 80% del estudiantado en la UNGS (mas de 8.000 estudiantes) esta determinado por su condición laboral. Así, por ejemplo el 54% de los sectores mas vulnerables del estudiantado (de Nivel Socio Económico bajo: Trabajadores, hijos de trabajadores, madres solteras e hijas de familias de trabajadores) ve afectado sus estudios universitarios por problemas ligados a la superposición entre horarios de trabajo y horarios de cursada.

¿Quien decide en la UNGS? El claustro estudiantil debe tomar el problema en sus manos y tener poder de decisión en la universidad del siglo XXI.
CONCLUIMOS por lo antes expuesto que estos sectores sociales ingresan a un SISTEMA UNIVERSITARIO DESFINANCIADO o sin recursos materiales estatales suficientes para afrontar el estallido o incremento de la matricula Universitaria en Argentina (A., Chiroleau. Ideas sobre la cuestión universitaria, Editorial UNGS, 2008). 
Y que por lo tanto, el Estado recurre para la "administración o gestión" de las universidades a la Ley de Educación Superior (L.E.S.) creada por el gobierno de Ménem para que un sector de élite del Claustro docente monopolice y controle en la UNGS el Consejo de Instituto, El Consejo Superior, la Asamblea Universitaria y los recientemente creados Comités de Carrera (además de limitar al mínimo su poder de decisión sobre las carreras o su carácter resolutivo). 
POR LO TANTO, los estudiantes sostenemos que la REFORMA UNGS 2015 debe LOGRAR  a través de una ASAMBLEA ESTATUYENTE LA MAYORÍA ESTUDIANTIL en el Consejo de Instituto, Consejo superior y asamblea Universitaria, pero que EN LO INMEDIATO y de carácter URGENTE EL CONSEJO DE INSTITUTO Y EL RESTO DE LOS ÓRGANOS DE GOBIERNO DE LA UNGS debe aprobar que los Comités de Carrera tengan CAPACIDAD DE DECISIÓN para que los estudiantes junto a los docentes acabemos con las CAUSAS PROFUNDAS DE LA DESERCIÓN, el ESTANCAMIENTO, el DESGRANAMIENTO Y las BAJAS TASAS DE GRADUACIÓN en la UNGS.

sábado, 20 de junio de 2015

Scioli como confirmación (y profundización) de la moderación kirchnerista

Por Balbi Marco (estudiante de Licenciatura en Comunicación)

La designación de Carlos Zanini como vicepresidente en la fórmula de Daniel Scioli, decisión que según este último fue tomada en conjunto con la presidenta, parece poner fin a la novela sobre el kirchnerismo y las PASO. Cristina Fernández de Kirchner también apostaba a que Florencio Randazzo se presente como precandidato a gobernador por la Provincia de Buenos Aires, propuesta que el actual Ministro del Interior y Transporte no aceptó, aunque sí resignó su precandidatura a presidente ya que la Jefa de Estado terminó decidiéndose por Scioli

Sin una opción progresista para votar a nivel nacional por el kirchnerismo (término cuestionable ya que no se entiende qué tan progresista puede ser un funcionario que no pudo sacar al servicio ferroviario de las privatizaciones y que ha mantenido la tercerización laboral en el servicio), analistas políticos, periodistas, y un sector de la opinión pública han coincidido en afirmar que con Scioli "se derechiza el modelo" o que "es la otra cara del modelo", como sí su posible victoria marcara un giro brusco, e inclusive neoliberal, en la política nacional. Sin embargo, esta idea también es cuestionable. Si bien es cierto que en Scioli está encarnada el ala conservadora del kirchnerismo, y en parte a eso se deben los vaivenes que llegó a tener con la presidenta, en realidad el propio modelo está moderado desde hace un tiempo. Dicho en otra palabras, no se observan una oleada de medidas progresistas por parte del gobierno que serían interrumpidas con la posible victoria de Scioli, sino que el propio gobierno ya vino preparando el terreno para cualquiera de los candidatos de derecha que tienen posibilidades de obtener el triunfo en octubre.

El ciclo económico ascendente del 2003 fue lo que le dio vida al kirchnerismo como movimiento político de centro-izquierda. Dicho ciclo le presentó una oportunidad única para dar concesiones a la clase trabajadora y a los sectores populares, y así generar un efecto de contención ante las consecuencias que había acarreado la crisis del 2001. A pesar de ello, cuando la situación económica internacional se tornó desfavorable, el oficialismo quedó en una posición incómoda. No sólo fue incapaz de lanzar políticas como la nacionalización de los fondos jubilatorios (2008) o tomar decisiones de la envergadura del tan aplaudido `NO al ALCA´ (2005), sino que también aumentó las concesiones a las empresas y reaccionó ante las protestas sociales.

Seguramente fue el 2014 el año más evidente de este viraje político. Comenzó con una devaluación del 24% que se intentó combinar con una ley para "regular" la protesta social (el macrismo y massismo también elaboraron un proyecto similar). Además se pagó la indemnización a REPSOL y se acordó con el Club de París, en un intento de mostrarse solidarios con el capital financiero internacional para volver a los mercados, mientras los docentes tuvieron que hacer huelga durante 17 días para obtener un mísero aumento. Ni hablar de las represiones dirigidas hacia los trabajadores como en el conflicto de LEAR, aunque también podemos mencionar hacia los de EMFER y TATSA, Kromberg, o hacia los propios docentes en el interior del país. A pesar de lo recién mencionado, sería incorrecto afirmar que hasta antes del 2014 el gobierno había mantenido su perfil progresista. En 2013, el oficialismo terminó de recomponer la relación entre el Estado y la Iglesia,  tras la designación de Bergoglio como Papa por parte del Vaticano; firmó un acuerdo con Chevrón; y designó a Milani como Jefe de Ejército entre otras políticas que no coinciden con su discurso progresista. En 2012, el gobierno ya había acordado la instalación de Monsanto en el país, que junto con Barrick Gold, son los ejemplos más sobresalientes de una matriz productiva extranjerizada, y que a su vez, junto con la concentración de la propiedad y el avance de la frontera agrícola, son procesos que se han agudizado desde la década de los '90.

Semanas atrás, Carta Abierta apoyaba la candidatura de Randazzo y se diferenciaba de Scioli por su carácter derechista, pero ahora se muestran completamente a favor. La capacidad crítica que se jactaron de tener ya se perdió hace tiempo. Además, desde 678 se presentó al actual gobernador de la Provincia de Buenos Aires como "el candidato de los fondos buitres" (junto a Macri y Massa). Parece extraño que los periodistas militantes de dicho programa hayan olvidado que fue el gobierno de Néstor, y luego el de Cristina, los que se encargaron de pagarle a los buitres. Más reciente en el tiempo, de la mano de Kicillof, el gobierno emitió títulos de deuda pública y cumplió su tan ansiado sueño de volver a los mercados.

La pregunta que se abre ahora es: ¿Qué harán con los votantes progresistas del kirchnerismo? ¿Crearán una especie de nueva "teoría del cerco" para justificar estas posiciones del gobierno que están lejos de tener un mínimo contenido izquierdista? ¿Se darán cuenta de una vez de la moderación política del kirchnerismo? (vale aclarar: moderación con reacción). ¿Volverán a justificarse a través del pragmatismo peronista? Al fin y al cabo, queda confirmado que la etapa kirchnerista sirvió de reciclaje para viejas figuras novenmenemistas, y por eso afirmamos que recompuso las instituciones que fueron fuertemente cuestionadas en aquellas jornadas de diciembre de 2001 al grito del que se vayan todos, lo que nos lleva a dudar si verdaderamente el kirchnerismo fue respuesta a las demandas de aquellos tiempos o simplemente un contenedor de las mismas. Teniendo en cuenta que no ha desarmado la matriz productiva neoliberal, la última opción es la correcta.

Y mientras la presidenta elige a un hombre del "cristinismo duro" como vicepresidente de Scioli para intentar equilibrar la fórmula, los empresarios se han alineado en una sola posición: el próximo gobierno jugará a favor de sus intereses, y justamente Scioli viene como anillo al dedo para realizar los ajustes necesarios que se encarguen de repuntar la economía argentina (léase como atacar el bolsillo de las masas populares o producir trasferencia de ingresos). Sin la intención de hacer un balance sobre los 12 años kirchneristas, la idea de este breve artículo fue demostrar que con Scioli el modelo no gira a derecha, sino que se confirma un giro a derecha que el gobierno ya dio, y puede profundizarlo. Reformulación: si el kirchenrismo fue capaz de moderar y entibiar su política, con posiciones reaccionarias cada vez más frecuentes, Scioli se presenta como el candidato que puede seguir profundizando ese camino (hacer los típicos "deberes" o "tareas sucias").

viernes, 19 de junio de 2015

Boletín informativo sobre la Reforma política

Presentamos el boletín Nº1 sobre la reforma política que fue elaborado por las agrupaciones del CEUNGS y estudiantes independientes 











lunes, 20 de abril de 2015

Temporales: entre la deforestación y el cambio climático

El avance de la frontera sojera es una de las causas de la deforestación
Por Cardozo Laura (estudiante de Licenciatura en Ecología)
Colaboró: Balbi Marco (estudiante de Licenciatura en Comunicación)

En los últimos dos años vivimos unos de los temporales más fuertes en Capital Federal, zonas del Gran Buenos Aires[1] y el interior del país[2]. Las inundaciones provocadas a raíz de dichos temporales afectaron, como ocurre de manera sistemática, a barrios de trabajadores y sectores populares, ubicados en la periferia de las grandes concentraciones urbanas, provocando tanto pérdidas materiales como humanas[3]. Aunque estos fenómenos climáticos son parte del ciclo hidrológico natural, en las últimas décadas se ha notado una intensificación y una mayor frecuencia en cuanto a los tiempos que se estipulaban. Es por ello que nos preguntamos qué relación hay entre el cambio climático y la variación en los ciclos de eventos de fenómenos extremos, y en qué medida y de qué forma la deforestación incide en el cambio climático, teniendo en cuenta los decisivos servicios ecosistémicos que cumplen los bosques y la vinculación directa a la producción agrícola, que es la actividad predominante en nuestro país.
Ahora bien, ¿qué es el cambio climático?. De acuerdo con el Panel Intergubernamental para el Cambio Climático (IPCC) al hablar de Cambio Climático nos referimos al “cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables”. A este fenómeno que se ha registrado desde comienzos del siglo XX con el aumento de la temperatura media de la superficie mundial, se lo ha denominado calentamiento global. Este es consecuencia del incremento en la concentración de gases que causan Efecto Invernadero en la atmósfera terrestre, y que a su vez es provocado en gran medida por las actividades humanas. Entre los estudios realizados por el IPCC[4] se ha comprobado que el Cambio Climático produce variaciones en las precipitaciones y en la humedad de la atmósfera a través de cambios en la circulación atmosférica, un ciclo hidrológico más activo, y un aumento en la capacidad de retención de agua en la atmósfera. De la misma forma, esta modificación en los ritmos de los ciclos naturales se expresa en cambios en la frecuencia e intensidad de eventos climatológicos extremos y, hasta en su distribución, debido a una mayor evaporación de agua y al aumento de temperatura en las superficies oceánicas.
Asimismo, la deforestación conlleva tanto a un desbalance en el Ciclo del Carbono que se debe a la emisión global de gases de efecto invernadero (durante esta actividad) como al deterioro, a largo plazo, de los bosques como sumidero de Carbono. Y de la misma manera, se ven influidos negativamente otros servicios ecosistémicos como la regulación de procesos ecológicos esenciales, el sostenimiento de sistemas vitales a través de ciclos biogeoquímicos y biológicos, o la proporción de hábitat de refugio y reproducción para plantas y animales.
 Particularmente, en relación a los temporales e inundaciones debemos dar cuenta de que en ausencia de bosques nativos se ve afectada la capacidad de infiltración de agua, la tasa de escorrentía superficial, la evapotranspiración y la interceptación de las precipitaciones, con lo cual se contribuye al aumento de precipitaciones por un desbalance en el ciclo hidrológico, a un incremento de la escorrentía y de los caudales pico y a un acrecentamiento de las precipitaciones netas.
En Argentina, desde 1937 hasta 1987, el proceso de deforestación fue ocurriendo de manera paulatina (perdiéndose 2.355.308 hectáreas), sin embargo desde el último año mencionado hasta el 2002, según la Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal, se perdieron 5.106.615 hectáreas. Una de las causas directas y más frecuentes de deforestación, es la expansión de la frontera de cultivo de soja. Ya durante la décadas 1980-90 se disparó la expansión de las zonas cultivables en detrimento de los bosques en el Chaco, el Noreste y el Noroeste argentino y para el período de 2000-2001 la soja alcanzaba casi 11 millones de hectáreas, llegando en 2012-2013 a los 20 millones aproximadamente[5]. Y, de hecho, sólo en algunos departamentos del norte de Córdoba, entre 1970 y 2000, se ocasionó la pérdida de más de 10 mil km2 de bosques chaqueños. En cuanto a Latinoamérica, entre 1994 y 2004, la superficie dedicada al cultivo de la misma leguminosa alcanzó los 39 millones de hectáreas devastando selvas tropicales y otros hábitats.
Analizando estos datos, resulta necesario destacar que el modo de producción agrícola que se lleva a cabo actualmente, sobretodo, cuando se trata de monocultivos contribuye a la emisión de gases de efecto invernadero tanto por la transformación de ecosistemas naturales, que provoca la pérdida aproximada de un 60% del carbono almacenado en los suelos, así como las aun cuestionadas emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la conversión química de fertilizantes, herbicidas y pesticidas sintéticos que se utilizan para maximizar la producción agrícola.
En conclusión, podemos destacar que aun cuando la intensidad y el cambio en la frecuencia de los temporales es producto del Cambio Climático a nivel global y, por ende, de las emisiones de gases que causan efecto invernadero liberadas en todo el mundo y a partir de distintas actividades, no se le debe restar importancia al creciente proceso de deforestación que ocurre no sólo en el país, sino también en América Latina, el cual contribuye al desequilibrio de los ciclos biogeoquímicos y degrada servicios ecosistémicos que son indispensables para amortiguar las fuertes precipitaciones, y de esta manera evitar desastres como las inundaciones vividas.
Sin duda, se deben implementar, realmente, políticas de conservación de los bosques nativos de manera que se asegure la disminución de los impactos ambientales y sociales, por ejemplo, cambiando el modelo de producción de alimentos que se desarrolla hoy en día, por una producción agroecológica.
 Pero teniendo en cuenta el lugar que ocupa Argentina como país exportador de materias primas y productos derivados de las mismas, demostrado por el Plan Estratégico Agroalimentario y Agroindustrial que tiene como objetivo llegar al año 2020 a las 61,5 millones de toneladas de producción de soja: ¿vamos en camino de dichas políticas? ¿Es posible el desarrollo de un capitalismo sustentable?

Comparación de las zonas de bosques nativos en Córdoba (1904-2004)
Bibliografía consultada:

Glosario:

SERVICIOS ECOSISTÉMICOS: Capacidad de los procesos y componentes naturales para proporcionar bienes y servicios que satisfacen las necesidades humanas, directa o indirectamente. http://biociencias.uan.edu.mx/publicaciones/02-04/biociencias4-1.pdf

GASES DE EFECTO INVERNADERO: Los gases de efecto invernadero (GEI) absorben de manera eficaz la radiación infrarroja, emitida por la superficie de la Tierra, por las nubes y por la propia atmósfera debido a los mismos gases. La atmósfera emite radiación en todas direcciones, incluida la descendente hacia la superficie de la Tierra. De este modo, los GEI atrapan el calor en el sistema superficie-troposfera. A esto se le llama efecto invernadero natural. Un aumento en la concentración de los GEI lleva a una mayor opacidad de la atmósfera y, por lo tanto, a una radiación efectiva hacia el espacio desde una mayor altitud y a una menor temperatura. Esto genera un forzamiento radiactivo, un desequilibrio que sólo puede ser compensado por un aumento en la temperatura del sistema superficie-troposfera. Ej: dióxido de carbono, Metano, óxido de nitrógeno y gases fluorados. Fuente: IPCC

SUMIDERO DE CARBONO: Según la Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático (CMNUCC), es cualquier proceso, actividad o mecanismo que absorbe o elimina de la atmósfera un gas de efecto invernadero, un aerosol o un precursor de un gas de efecto invernadero. Los ecosistemas terrestres y el mar son los principales sumideros de gases de efecto invernadero de la biosfera y absorben principalmente CO2 de la atmósfera. El carbono contenido en la molécula de dióxido de carbono se libera a través de procesos químicos y se incorpora en otras estructuras.  Particularmente, el almacenado en la biosfera se encuentra distribuido entre los océanos, las reservas geológicas y los ecosistemas terrestres. Fuente:

CICLOS BIOGEOQUÍMICOS: deriva del movimiento cíclico de los elementos que forman los organismos biológicos (bio) y el ambiente geológico (geo) e interviene un cambio químico. Gracias a los ciclos biogeoquímicos, los elementos se encuentran disponibles para ser usados una y otra vez por otros organismos; sin estos ciclos los seres vivos se extinguirían por esto son muy importantes. Estos son procesos naturales que reciclan elementos en diferentes formas químicas desde el medio ambiente hacia los organismos, y luego a la inversa. Agua, carbono, oxígeno, nitrógeno, fósforo y otros elementos recorren estos ciclos, conectando los componentes vivos y no vivos de la Tierra. 
Fuente: Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN)

http://www.ciifen.org/index.php?option=com_content&view=article&id=580:ciclos-biogeoquimicos&catid=98:contenido-1&Itemid=131&lang=en

ESCORRENTÍA SUPERFICIAL: volumen de agua que avanza sobre la superficie de la tierra hasta alcanzar cualquier depresión que pueda transportar una pequeña corriente de agua en flujo turbulento durante una lluvia y durante un período corto después de su terminación; la cantidad de escorrentía superficial depende en gran medida de la intensidad de la lluvia, la cual debe ser mayor que la capacidad de infiltración del suelo. 
Fuente: https://books.google.com.ar/books?id=cpgzAQAAMAAJ&pg=PA18&dq=escorrentia+superficial&hl=es-419&sa=X&ei=pXUTVdrVD82ZyATGwIDQDg&ved=0CBoQ6AEwADgK#v=onepage&q=escorrentia%20superficial&f=false

EVAPOTRANSPIRACIÓN: se habla de este concepto cuando la superficie natural considerada es la vegetación porque , en este caso, la cantidad de agua perdida entre la superficie es la suma de la evaporación física del suelo y de la transpiración vegetal



[1]Ráfagas de viento que alcanzaron los 120 km/h provocaron voladuras de techos, caída de aproximadamente 200 árboles, e inclusive daños en el fuselaje de un avión de Aeroparque en noviembre del 2014
[2]En febrero y marzo de este año fueron afectadas localidades de la Provincia de Córdoba, Santiago del Estero, Santa Fé, y San Luis.
[3] Las inundaciones en La Plata en 2013 dejaron un saldo de alrededor de 80 muertos según cifras oficiales, las de Córdoba 10, y  las de San Luis 1 al igual que en Santiago del Estero. Fuentes:
[4] Documento Técnico V, Cambio Climático y Biodiversidad.
[5] Fuente: “La otra tierra: ¿Una Segunda Revolución de las Pampas?” (Walter A. Pengue) http://www.pagina12.com.ar/especiales/archivo/UNGS/Pagina12_UNGS02.pdf (Página 12)


miércoles, 18 de febrero de 2015

El rol del oficialismo y la oposición derechista en el 18F, el caso Nisman y la inteligencia


Por Balbi Marco (estudiante de Licenciatura en Comunicación, ex candidato a consejero estudiantil por el IDH y representante estudiantil suplente del Comité de Carrera por el IDH)


        La muerte del fiscal Alberto Nisman ha abierto una crisis política a la que varios partidos del arco opositor pretenden darle una salida por derecha. Esta crisis se debe, en parte, a que la muerte del fiscal ha colocado en la escena del debate público el funcionamiento de la ex SIDE, el servicio de inteligencia que continúa sus tareas de espionaje desde la última dictadura, y a partir de ello se puede llegar a plantear el carácter de clase del Estado y el objetivo de su existencia.
         La marcha a la que han convocado cinco fiscales para el día de hoy, a un mes de la muerte de Nisman, es de carácter hipócrita y reaccionaria Los fiscales convocantes han sido encubridores de la causa AMIA, la misma que “investigaba” Nisman que tenía relaciones cercanas con Estados Unidos, que lo comprometía a seguir la pista iraní.
        A esta marcha también asistirá ¿sorpresivamente? parte de la oposición: el PRO, el Frente Renovador y el radicalismo entre otros. Todos estos partidos que pedirán justicia por el esclarecimiento del caso del fiscal y el atentado a la AMIA son igual de cómplices ya que no sólo no quieren disolver el aparato de inteligencia del Estado, que impide el desarrollo normal de las investigaciones, sino que también estuvieron involucrados con dicha entidad o por realizar espionaje. Para ser más claros: Mauricio Macri está procesado por realizar escuchas telefónicas a miembros de la comunidad judía, y colocó como Jefe de la Policía Metropolitana a Jorge “Fino” Palacios, procesado por encubrimiento en la causa AMIA; Sergio Massa tiene como jefe de campaña a Juan José Álvarez, un ex agente de la SIDE durante la última dictadura; y el radicalismo, en el gobierno de De la Rúa, utilizó los fondos de la ex SIDE para sobornar a miembros del Senado y votar la ley de flexibilización laboral.
        Respecto al oficialismo, es necesario indicar que también es responsable de la muerte del fiscal, y por ende no puede ubicarse como víctima de esta “guerra” de desgaste que viene jugando con el sector opositor mencionado de un tiempo a esta parte. ¿Puede ser víctima un gobierno que ascendió a César Milani, partícipe de la última dictadura, como Jefe del Ejército y que pretende colocarlo a la cabeza de otro sector de inteligencia? En otras palabras, fue la disputa entre distintos sectores de inteligencia la que decantó en la muerte del fiscal. También cabe recordar las infiltraciones de Gendarmería en las manifestaciones de los trabajadores de Lear y su implicancia en el Proyecto X, la de Américo Balbuena de la Policía Federal en la Agencia de noticias Rodolfo Walsh, etc. El Gobierno tampoco pretende disolver la SIDE. Por el contrario, presentó un proyecto de ley para reformarla y lo disfraza como “una deuda que tenía la democracia”. La cuestión es que la inteligencia es un “servicio” irreformable ya que la función que cumple es servirle a una clase social que necesita espiar a otra para seguir garantizándose su posición dominante. La nueva Agencia Federal de Inteligencia seguirá haciendo su trabajo sobre las organizaciones obreras y sociales. Tampoco hay que olvidar el memorándum con Irán que el oficialismo promovió, y obedeció a un cambio estratégico de la política internacional Estados Unidos respecto a Irán. Esto último quiere decir que el sector de inteligencia afín al gobierno estuvo liderado por la CIA. Por último, resulta paradójico que hoy el kirchnerismo quiera ubicar al espía Jaime Stiusso como enemigo, a quien mantuvo durante estos 11 años haciendo tareas de inteligencia. 
         Como conclusión se puede decir que los usos que se le han dado al aparato de inteligencia del Estado revelan su carácter de clase (burgués). Las clases dominantes necesitan del espionaje, y tanto la oposición derechista como el oficialismo representan distintas fracciones de la burguesía. Es por esta razón que es hipócrita que los derechistas asistan a la marcha, y que el oficialismo pose de víctima. Para llegar a la verdad sobre el caso de Nisman y de la AMIA se requiere disolver todos los servicios de inteligencia, y poner en pie una comisión investigadora independiente integrada por los familiares de las víctimas que tengan plenos derechos en cuanto al acceso de los archivos secretos.